miércoles, 2 de junio de 2010

Escuela de Escritores Santa Clara

Después de años presa del olvido
se escucha por sus amplios corredores
cual memoria de antiguos moradores
voces que de otras tierras han venido.

En el pozo del patio se han vertido,
para borrar tragedias y rencores,
cuentos, canciones, versos y colores
que de buenos alumnos han nacido.

Teresa, Dolors, Pau; los escritores
de más grande prestigio aquí han venido
a ofrecernos sus palabras mejores.

Lo que aquí, en Santa Clara, he aprendido
ha sido gracias a los profesores
y a los «compas» tan buenos que he tenido.

Seguramente habremos aprendido,
siempre gracias a nuestros profesores,
claves para escribir bien «escribido».

1 comentarios:

Ariola dijo...

Supongo que, aparte de todo lo aprendido, el entorno debe ayudar a darle cierto encanto a cada lección y es que no solo se aprende escuchando, también observando ;-)

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