miércoles, 19 de mayo de 2010

Me gusta comer con vino

Me gusta comer con vino
porque, aunque haya poca cosa,
con vino y con gaseosa
ando mejor mi camino.

Por eso no hay que pensar
que me guste tanto el vino
y que tanto el codo empino
que me vaya a emborrachar.

Porque si el vino se toma
con prudencia y con buen tino
no puede hacer daño el vino,
no hace daño ni de broma.

Yo a mi padre vi beber
y es verdad que se alegraba,
pero tan gracioso estaba
que para mí era un placer.

Pues tan serio como era
gracias a un trago de vino
su hablar se hacía cansino
y gracioso a su manera.

1 comentarios:

Ariola dijo...

Qué lástima ser abstemio ;-)

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